"Es lo que pasa siempre, tĂo, filosofĂł entonces el Gordo, bruscamente serio, acariciĂĄndose su media melena fijada con laca. Los buenos pierden y los malos ganan. No me seas capullo, Gordo, saltĂł el Zarco. Eso es lo que pasa cuando los buenos son gilipollas y los malos unos listillos. TĂo, tĂo, tĂo, intervino entonces el TĂo, con una inocencia que por un momento interpretĂ© como una forma de ironĂa. No me jodas que ahora quieres ser bueno. El Zarco pareciĂł dudar, pareciĂł pensarse la rĂ©plica o darse cuenta de repente de que todos estĂĄbamos pendientes de su rĂ©plica y habĂamos dejado de reĂr. Claro, ÂżtĂș no?, dijo por fin. Pero prefiero ser malo que ser gilipollas."—
Javier Cercas